Miércoles 23 de Noviembre de 2011 00:00
La Sociabilidad de un Gintonic
Creo que no hay nadie que no conozca lo que lleva un GinTonic, es decir, su composición: ginebra y tónica.
Estos dos elementos han hecho cambiar los aperitivos de este país y la manera de ver la sobremesa, y sobretodo los comentarios del lunes entre compañeros de trabajo y en reuniones de amigos, hasta tal punto que si no eres consumidor habitual de este combinado, quedas relegado poco mas o menos que a un paria social. Casi como si hace años no veías los jueves Tómbola para poder comentarlo con todo el mundo al día siguiente.
La ginebra es una bebida blanca destilada de grano y que generalmente se infusiona con bayas de enebro que es lo que le da ese sabor tan característico. Pues bien, todo eso ha ido cambiando a lo largo de los últimos años, y ya no solo se usa enebro. Se usan todo tipo de especias para conseguir una ginebra de calidad y pasar de una ginebra seca, a una ginebra más dulce. Todo esto para conseguir que mas gente se sume al carro del Gin tonic. Porque yo cuando era pequeño, siempre asocie el GinTonic al olor a alcohol de 98º y a un sabor amargo y que te recordaba a la botella de Larios del bar de debajo de casa y lo que es mejor, a la persona mas aficionada a la ingesta descontrolada de alcohol del barrio. Pues ahora si no bebes uno de estos combinados como ya he comentado antes, no tienes tema de conversación un lunes por la mañana o a la hora de la comida con los compañeros. Todos hablando del GinTonic que probaron el sábado después de comer, la tónica que si era de Argentina que lo hacia mas dulce.
Y sin olvidar la lucha entre las tónicas mas conocidas. Los clásicos quieren la tónica Schweppes, los mas entendidos dicen que la Fever Tree es la que mejor acompaña y luego aparece, con no muchos honores, la Nordic Mist, el intento de Coca Cola por meterse en el mercado de la tónica, sin mucho éxito. Ahora con la obsesión por la línea aparecen también ciertas tónicas bajas en calorías como la Qtonic, que según los más puristas, distorsiona el sabor de la ginebra. Lo mejor viene cuando te narran con todo su afán las “cosas” que le echan en el fondo de la copa, que si regaliz, pepino, limón (que yo pensaba que era lo único hasta hace unos años), perejil, gominolas y todo tipo de elementos que flotan en el ansiado liquido. Yo, que me dedico al mundo de la hostelería, siempre intento probar y conseguir degustar el brebaje sin que se me ponga cara de comedor de limones. El amargor que tiene sinceramente a mi, no me gusta nada y quizá solo una vez he probado una ginebra mezclada con una tónica, argentina por supuesto, no me valía ninguna de las normales, que estuvo a punto de hacerme caer en ese mundo casi exclusivo que parece un secta. Lo que me echó atrás no fue el sabor, fue… ¡el precio! Si todavía lo preparase un barman de conocida profesionalidad podría valer como excusa. Cómo se puede cobrar 14€, esto en el mejor de los casos, por dos líquidos mezclados con elementos flotantes en el interior. Y este precio no es precisamente en el hotel mas caro, sino en cualquier bar de copas donde se creen que por tener las mejores ginebras del mundo, ya tienen derecho a cobrar el doble por un GinTonic que por un humilde cubalibre de ron con Coca Cola, que todo sea dicho, la botella seguramente cueste lo mismo, pero parece que el hecho de cobrar esos precios astronómicos da mas caché al bar en cuestión, pero como es la moda, todo el mundo lo paga y con ese precio, ya te puede gustar porque sino te estarán tomando el pelo.
Los after-work tan famosos ahora en el que la competencia se esta convirtiendo en algo feroz, la bebida estrella es el GinTonic y todos te ofrecen las mejores ginebras y, ¿los mejores precios? Creo que eso aun no lo he visto, a no ser que te compres tu mismo la botella y lo tomes con los amigos en casa. Y dónde esta el vino por ejemplo, esa bebida que somos casi lideres mundiales en producción y calidad (en esto ultimo creo que no tenemos competencia). Hay bares donde te dan incluso degustaciones de ginebra, desde la mas seca a la mas dulce a modo de captar mas clientela y mas amplia para aquellos que el sabor amargo no les convenza y sepan que hay una gama de sabores mas amplia.
En definitiva creo que el mundo del GinTonic es algo increíble, porque nos ha colocado en el segundo puesto de consumidores de ginebra en el mundo, detrás de Filipinas. Algo sorprendente cuanto menos, sobre todo, por la cantidad de bebidas propias que tenemos. Es lo malo de las modas, desplazan a todo lo demás sin pensar en el daño que se le puede hacer. Y que no se nos olvide que ante amigos y compañeros de trabajo, si no bebes un GinTonic que sepas que estas a punto de ser el mayor relegado social. Incluso se esta empezando a usar en la repostería con las famosas deconstrucciones y las afamadas espumas. A mi hay veces que me da vergüenza pedir un ron con Coca Cola por el que dirán, así que prefiero tomarme una buena copa de vino que así quedo como mas interesante.
José Luis G. Vierecker


